El 28 de septiembre es el día internacional por la lucha para la despenalización del aborto;  movimiento que sigue manchado por mitos patriarcales basados en la idea de que las mujeres no podemos decidir sobre nuestro cuerpo; limitando el desarrollo de nuestras capacidades, obstaculizando el ejercicio de nuestra sexualidad, encasillando a estándares normativos nuestra reproducción y minimizando las posibilidades de una forma de vivir tan diversa como lo somos nosotras.

 

La interrupción legal del embarazo (ILE) es parte de los servicios de salud reproductiva al que todas tenemos derecho a nivel mundial. En México, se fundamenta en los derechos a la vida, la salud, la integridad física, la autonomía reproductiva, entre otros que se encuentran en el marco de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en tratados internacionales sobre derechos humanos, aún así sólo es legal realizarlo en Ciudad de México, pues en los demás estados existen condenas si las mujeres deciden interrumpir su embarazo a menos que sea por las causales de violación, si la vida o salud de la mujer corre peligro, el producto tiene alguna deformación, si fue espontáneo/natural el aborto o por cuestiones económicas, es necesario mencionar que cada estado tiene sus causales y que sólo la primera es permitida en toda la entidad.

 

Aun teniendo estas razones que legalmente pueden darnos la facilidad de interrumpir un embarazo no deseado el mismo Estado, la iglesia y la sociedad se han encargado de que la ILE no sea permitida como una opción para nuestra salud reproductiva y sexual. Con la justificación de defender la vida, se permite que millones de mujeres mueran cada día al realizarse abortos inseguros e insalubres con personal no capacitado; se permite que otras más tengan embarazos no deseados y vivan con frustraciones que pueden ser heredadas al hijo o hija y, las que acceden de manera clandestina y logran sobrevivir pueden tener complicaciones médicas, están en la cárcel o viven con una culpa que la sociedad ha impuesto con el argumento de que son “malas madres” y “asesinas”.

 

El aborto tiene como base muchos factores y atraviesa muchas áreas de nuestras vidas, que sólo la quien lo está viviendo sabe lo que siente, desea y lo que es mejor para ella; en esos momentos no necesitan juicios, ni ser criminalizadas o que se les bloqueen sus derechos con tal de proteger un feto; se necesita el acceso completo a los derechos humanos que buscan ejercer con la libertad que el mismo país de México ha prometido proteger, como personas tenemos que empezar a ver las diversas dimensiones que esto tiene y el problema que se está generando a TODAS nosotras.

 

Se crea un problema público por que aún cuando representamos la mitad de este mundo, nuestros derechos no son respetados o son puestos bajo condiciones. También está el problema político ya que las leyes tienen que garantizar el acceso a una decisión libre, segura y gratuita, cómo es posible que no podamos decidir sobre algo tan propio e íntimo como lo es nuestro cuerpo, y que si lo hacemos somos perseguidas y señaladas como criminales. Se convierte en un problema de salud al tener carencias para el acceso general a la salud reproductiva, la información (si es dada) está permeada de prejuicios e ideologías que prestadoras y prestadores de servicios tienen e introducen en una labor laica y científica, obstaculizando que decidamos lo mejor para nosotras.

 

También se genera un problema social cuando se agrandan los mitos, juicios y tabúes basados en la ignorancia, así como les dicen a las mujeres que la información sobre métodos anticonceptivos está en todas partes, yo les quiero decir que la información LAICA y CIENTÍFICA sobre el desarrollo embrionario también está disponible. Se crea un problema psicológico cuando, con esa ignorancia social, las mujeres son segregadas, señaladas y condenadas como la peor escoria de la comunidad, ese entorno hostil que crean daña y no permite el duelo ni vivir de manera sana. Por último, también se vive el problema físico pues todos los factores ya mencionados agotan a cualquiera, y también está la posibilidad de los riesgos médicos cuando el aborto es clandestino, insalubre y bajo condiciones y personal no adecuado. 

 

Si pretendes proteger una vida, que sea la de esa niña no la de un feto que aún no es viable para vivir. Si deseas proteger un derecho, que sea el de esa adolescente que se le está negando decidir sobre su cuerpo y su vida. Si quieres ayudar, que sea a esa mujer que la están señalando como criminal o como asesina cuando lo único que busca es una mejor vida. No se está en contra o a favor del aborto, pues cuando se necesita es una decisión personal, pero si se puede estar a favor del derecho a decidir. Tampoco creas que todas las mujeres estaremos haciendo fila para abortar en vez de usar un método anticonceptivo, pues cuando el personal de salud está capacitado y cumple con su trabajo eso no pasa.

 

No es justo obligar a esa niña, a esa adolescente y a esa mujer a ser madre cuando no lo quiere o puede; las maternidades tienen que ser elegidas, conscientes y vividas con alegría, no deben ser forzadas pues vivir los nueve meses y lo que resta siendo una madre por que la sociedad lo quiere, eso es tortura.

 

Más información:

https://www.gire.org.mx/

http://www.ddeser.org/

http://www.ipas.org/es-MX.aspx

 

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

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