Cuando mis papás me hablaron sobre sexo hicieron su mejor esfuerzo. Se dedicaron tanto que hasta leyeron libros con títulos como: “¿Cómo hablar con tu hija  de sexo?” y pusieron  su mejor cara para pretender que no estaban nerviosos. Hablaron sobre biología, de los novios y las novias, de lo terrible que es embarazarse en secundaria, y que hay que usar condón. Básicamente todo lo que me dijeron se resumia en dos cosas para recordar: no embarazarse y usar condones. Y estuvo bien pues les agradezco que hayan hablado abiertamente conmigo, y que fue en el momento más o menos adecuado. Hasta entonces era todo lo que necesitaba saber, según ellos.

Pronto descubrí que el sexo implicaba más que embarazarse, que hay cosas igual de permanentes que un hijo, que una no está expuesta solamente a un embarazo no deseado o al VIH; pues pareciera que cuando nos hablan de sexo son las únicas dos cosas que están involucradas.

La primera vez que leí: “virus de papiloma humano” fue leyendo una Cosmopolitan. Sí, Cosmo. Había en una esquina, de una página con consejos para ser “la más flexible y sensual en la cama”, un pequeñísimo artículo que se titulaba “Cinco cosas que debes conocer del Virus de Papiloma humano”. Yo estaba impactadísima, ¿Cómo así que hay algo más que embarazarse y adquirir VIH?, pensé.

A mí nadie me dijo que aparte del VIH existía la clamidia, herpes, gonorrea, sífilis, tricomoniasis etc. que hay formas prevenirlas, tratarlas o curarlas y que una debería hablar de ello con su pareja. Ni mis maestros, ni mis papás, ni mis amigas ¡nadie me lo había dicho, me lo dijo Cosmopolitan!

Probablemente entonces no entendía muchas cosas y es hasta ahora que entiendo cuán importante fue que algo abriera mi curiosidad y me hiciera querer entender, buscar conocer más y mejor mi cuerpo y sus cuidados.

Pienso ahora ¿qué hubiese pasado si ni siquiera hubiera leído esa revista?  Y no digo con ello que la fuente de conocimiento ideal acerca de nuestros cuerpos debiera ser una revista sexista, que promueve la objetivización de las mujeres, más bien me siento frustrada de que ese haya sido el primer contacto que tuve con mi salud sexual y mi cuerpo. Digo, que si no hubiese visto ese artículo quizá nunca me hubiera enterado, quizá no lo sabría aún, quizá tendría herpes o algo.

La sexualidad no es Cosmo, es parte importante en la integralidad de nuestras vidas y debería para todas las mujeres ser una parte empoderadora y placentera de su vida, pero la realidad es que las estadísticas de incidencia de ITS y cáncer ginecológico en mujeres aumentan cada día, y la mortalidad por estas condiciones lo hace por igual.  La educación en sexualidad y la información que recibimos debería enfocarse no solamente en la reproducción y evitar de embarazos no deseados, sino también en la salud que nuestros cuerpos merecen como parte de una sexualidad integral y plena.

Debemos de trabajar desde nuestros espacios para que existan y sean accesibles, fuentes de información acerca de la sexualidad libre y que esta información sea efectiva, para que nos permita tomar el control sobre nuestro cuerpo y poder tomar decisiones informadas y en pleno conocimiento de nuestras condiciones, lo que permitirá que se prevenga y mantenga nuestra salud integral para vivir una sexualidad plena y saludable.

 

 

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

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