Hace ya una semana que estoy matriculada en el Máster de Género y Diversidad y tengo que decirles que el camino ha estado ya lleno de retos. El todos ellos empezaron antes de subirme al avión.

Cuando solicité la entrada al máster escribí una carta de motivos en la que aseguraba que el programa educativo me había encantado y así fue. Las materias eran hermosas y moría de ganas por tomar todas las optativas. En mi cabeza era perfecto, sin embargo, cuando decía a las personas el tema de mi máster mi ánimo empezó a decaer. En parte porque cuando les hablaba del tema, les parecía innecesario estudiar (desde cualquier disciplina) la perspectiva de género. La última vez que me pusieron en encrucijada fue abriendo una cuenta en el banco, el diálogo fue el siguiente:

-          ¿Vienes a estudiar?

-          Sí, un máster

-          ¿En qué?

-          Sociología: género y diversidad

-          Pero que cosas tan raras estudian hoy en día

¿Cuándo empezó a ser raro el género? ¿Es raro querer estudiar a la otra mitad de la humanidad que hasta mediados del siglo pasado había estado invisibilizada?

Hago esta demanda y me sostengo en los argumentos que he escuchado de las admirables mujeres que son mis profesoras y mis colegas. Te pido que hagas este ejercicio conmigo:

Recuerda tus clases de historia ¿listo? Vale, ¿recuerdas cuando te explicaron La Revolución Industrial? Vale, ¿cuántos nombres de mujeres te fueron mencionados durante este periodo? En mi caso tengo que mencionar que ninguno (igual yo estaba en la primaria en los 90’s, ya me dirás tú). ¿Es posible creer que ninguna mujer sintió la urgencia de unirse al gran avance histórico que representó dicha Revolución? Yo no me lo creo.

No me creo que después de veinte siglos después de Cristo y todos los que transcurrieron antes de él, las mujeres hayan permanecido en silencio, esperando por instrucciones; recluidas en salones de bordado o en cocinas, donde estereotípicamente se nos ubica.

¿Cómo cambiaría la perspectiva histórica y social si nos atreviéramos a decir que mujeres como Alexandra Kollontái¹, Elizabeth Cady Stanton² u Olimpia de Gouges³ tuvieron papeles dignos de reconocerse si queremos hablar de igualdad?

Los estudios de mujeres se inician gracias a la incursión de feministas en lo académico. Posterior historiadoras, sociólogas, filólogas, psicólogas y demás profesiones se unen al campo de la investigación desde sus metodologías y aportan nuevos paradigmas para cambiar el enfoque del género en la Universidad. Qué sería de nosotros si nombres como Simone de Beauvior o Virginia Woolf hubieran quedado en la obscuridad.

La importancia de conocer, reconocer y estudiar a las mujeres viene de una revolución cultural, social y académica. Pensar que todo lo que tiene que hacerse ya está hecho y que vivimos en igualdad es pensamiento que pertenece en la mente que rechaza el progreso y la innovación.

Aprender lo que es la historia y los hitos de los que hemos sido acreedores como humanidad deben ser expuestos y es nuestro deber actuar en pos de una sociedad igualitaria. Que, si bien es cierto que conocemos clasificaciones como la clase, el género y el sexo, estas no deben ser motivo de discriminación. Entiendo bien que no estoy trabajando para el bienestar de mi generación únicamente y que los cambios sociales toman su tiempo. Pero no voy a esperar que estos cambios se den si no alzo la voz.

Estudio a las mujeres para conocer mi propia historia, para demandar lo que no me parece justo y para gritar a los cuatro vientos que es mi derecho decidir sobre mi trabajo, mi educación y mi cuerpo.

 

¹ 1815-1902. Líder socialista, bolchevique y defensora de la libertad sexual femenina

² Activista defensora de los derechos humanos y las mujeres

 

³ Siglo XVIII, escritora de los derechos de la ciudadana y de la mujer

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

Magally Gallegos

Ninde

Noyola