Creo que el único estereotipo de mujer que “cumplo” es mi gusto enorme por la ropa. Me encanta ver conjuntos en internet, las tendencias, saber con qué puedo usar mis prendas para darles un toque diferente, entre otras cosas que de verdad disfruto mucho. Antes llegaba a un punto de ver tantas mujeres muy delgadas que empezaba a sentirme mal con mi cuerpo, en esos ayeres sí me avergonzaba de mí durante unos días, luego reflexionaba y pensaba que no era necesario tanto calvario a mi psique ni a mi físico para “ser como ellas”, cuando en realidad es ser como el sistema patriarcal quiere que seas.

 

Sé que no soy la única a la que le pasa esto, soy psicóloga y trabajo con mujeres que llegan, en ocasiones, con este tipo de ideas “si no soy de determinada forma, terminaré sola” ¿por qué tenemos que modificarnos para que alguien nos acompañe?, ¿por qué tanto miedo a la soledad?, ¿qué pasa con lo que queremos y somos en realidad? y ¿quién o quiénes determinan esos estándares de belleza a los que no tenemos que adecuar para sentirnos amadas?; esas fueron preguntas que me hice luego de un gran proceso de autoconocimiento y amor propio, y me di cuenta que mientras más crecía mi amor propio la gente más me llamaba egoísta o se alejaba.

 

El quererte y aceptarte cómo eres es un arma para combatir al machismo. Si me quiero, aprendo que hoy soy de una forma, mañana podré ser de otra y no tiene nada de malo. Que no tengo que forzarme a hacer y ser lo que no quiero pues estoy consciente de qué me gusta y dónde está mi límite tanto para dar como para recibir. Aprendo que el cuidarme no es pertenecer a un determinado tipo de cuerpo, de humor ni de inteligencia pues me cuido y me desarrollo para sentirme bien conmigo misma. Creo que lo más peligroso que se puede aprender del amor propio y autoconocimiento es que la soledad no es mala, pues estás contigo, y si en algún punto alguien quiere compartir(se) contigo lo disfrutas el tiempo que dure.

 

Quisiera decir que hablo por hablar, pero el bodyshaming o el avergonzarnos de nuestro cuerpo es una práctica muy común en nuestra sociedad. Es otra manera de limitarnos y dañarnos. Hace algunos años llegué a provocarme el vómito con tal de adelgazar, afortunadamente fue más mi desagrado y dolor de hacerlo que mis ganas de perder peso; pero mi situación no es la medida de todas, y a muchas les puede afectar al grado de dañar su salud y autoestima. Es un camino algo duro el del amor propio, o al menos conmigo lo fue en gran parte, pero conté con mucha ayuda de personas cercanas y de muchos, pero muchos, escritos de mujeres feministas.

 

Recordemos que estar sola no es lo peor que nos puede pasar, perdernos a nosotras mismas por complacer a la sociedad sí.

 

 

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

Magally Gallegos

Ninde

Noyola