Dentro del feminismo se plantean, entre otras cosas, la sororidad término que ha sido utilizado para describir la solidaridad entre mujeres ante la estructura machista que vivimos. Esa estructura patriarcal también nos ha hecho ser de lo peor con nosotras mismas a ser competitivas, a ser “víboras”, “perras”, rencorosas, entre otras cosas que facilitan nuestra división.

 

En dos días he recibido el comentario “las mujeres son muy despiadadas entre ellas” gracias a las pláticas que he tenido sobre las relaciones que existen en mi vida con mujeres que no tienen acceso al todo el bagaje de género y feminismo; gracias a esto me puse a pensar ¿será que todas las que sí lo tenemos estamos limpias de esto? y lamentablemente mi respuesta fue no. No porque al parecer es algo tan arraigado que nos han enseñado desde niñas que nos es difícil verlo y modificarlo; por supuesto que entiendo que el cambio feminista es paulatino y que por estar en este sistema podemos tropezar, lo que no entiendo es la bandera de sororidad bien tatuada por un lado y la daga  de lo despiadado por el otro.

 

Creo que necesitamos reflexionar sobre nuestras relaciones con nosotras mismas, todas somos mujeres y vivimos estas violencias estructuradas por un patriarcado que nos quiere o sumisas o muertas ¿para que le ayudamos? no tendríamos que medir ni juzgar a una de nosotras por algo que esté haciendo o deje de hacerlo; si nos estamos poniendo en la postura de que necesitamos ser sororales ¡empieza a cuestionar tus actitudes que no lo son! y empieza a cambiarlas.

 

Ser sororal no implica ayudar a una hermana sólo cuando lo necesita; también se trata de no emitir juicios que la sigan vulnerando de acuerdo a lo que no está bien que hagamos las mujeres en este sistema. No es de que todas seamos amigas y hermanas, pero sí de que todas nos respetemos y nos cuidemos las espaldas de este machismo.

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

Magally Gallegos

Ninde

Noyola