¿Sabes? En verdad no importa lo que los medios escriban, mientras tengas junto a ti, un hermoso y joven trasero.

Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos de América

 

VIH, con V de Violencia

 

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana, puede ocasionar pocos o incluso ningún síntoma por unos diez años antes de que se desarrollen los síntomas del SIDA. Como sabemos, aún no existe cura para esta enfermedad y se contagia vía sexual.

Según las estadísticas, las mujeres jóvenes tienen más posibilidades de contraer el virus VIH que los hombres. En 2015 había casi 18 millones de mujeres mayores de 15 años viviendo con VIH, lo que representa el 51% de la totalidad de personas contagiadas con el virus.

Datos de la organización de Naciones Unidas que se dedica a los temas que conciernen al género femenino, indican que las más de 2 millones de jóvenes diagnosticadas con la condición, representan el 60% del total de personas con VIH en el rango etario que va de los 15 a los 24 años.

Esto implica que, en comparación con sus pares masculinos de la misma edad, las chicas tienen una prevalencia mucho mayor. Adicionalmente, 58% de las nuevas infecciones de VIH detectadas el año pasado, ocurrieron en mujeres con menos de 24 años.

En el pensamiento colectivo, la portación del virus del VIH, se relaciona con prejuicios machistas como la “promiscuidad”, lo “inmoral” y sobre todo, con la homosexualidad. Pero la realidad es que muchas mujeres se están contagiando en relaciones heterosexuales y, con mucha frecuencia, estando casadas.

La  ONG británica Avert, dedicada a la concientización acerca del VIH y el sida, explica que los menores de edad son vulnerables a la enfermedad en dos etapas de su vida: la primera es la posibilidad de la transmisión de madre a hijo. Posteriormente, durante la adolescencia, donde encuentran nuevos riesgos que propician el contagio, como las relaciones sexuales sin protección y el consumo intravenoso de drogas.

Lo anterior podría sugerir que hombres y mujeres tenemos la misma posibilidad de contagio, pero no es así. Un estudio realizado por la Escuela de Medicina Tropical e Higiene de Londres en Kenia y Zambia, refiere que “la presencia de la enfermedad en mujeres es mucho mayor que en los hombres, incluso cuando las mujeres diagnosticadas, indicaban que solo habían tenido una pareja y relaciones sexuales con muy poca frecuencia”.

¿Qué causa la diferencia de estadísticas entre ambos sexos en el rango etario de menos de 24 años? La respuesta, sí, nuevamente tiene que ver con la violencia.

Según Naciones Unidas, las agresiones que sufren las mujeres y las niñas aumentan su riesgo de contraer el VIH. A nivel mundial, una de cada tres mujeres ha sido violada, golpeada o forzada a tener relaciones sexuales. Este tipo de ataques, elevan las posibilidades de contraer una infección porque el acto violento puede causarle daños a la pared vaginal, lo que permitiría que el semen infectado entrara en contacto directo de manera más profunda. Y sobre todo, obviamente, el sexo forzado impide que la mujer pueda insistir en el uso de un condón.

Un estudio publicado en la revista de la Sociedad Internacional del Sida, acerca del control de la epidemia del VIH entre adolescentes y mujeres jóvenes, refiere que las relaciones de pareja en las que hay una gran disparidad de años, y en las que el hombre es mucho mayor que la mujer, tiene que ver en esta situación. Es muy probable que esos hombres estén viviendo con el VIH, lo que aumenta el riesgo para las jóvenes.

Para las chicas en esa posición, es muy difícil negociar el uso del preservativo porque la relación de poder es muy dispareja. No podemos olvidar que en muchos países del mundo, se siguen arreglando los matrimonios de mujeres y niñas por “tradición” o por “conveniencia familiar”. Y otro aspecto que dificulta la situación para las jóvenes es que, en muchos países, existe el consentimiento paterno obligatorio para poder acceder a servicios de salud relacionados con la enfermedad.

La biología también colabora en las cifras. Según informa el programa “La ONU con nosotros”, el tracto femenino genital, tiene una superficie de exposición mayor que el tracto genital masculino, lo que hace que las mujeres sean más propensas a la infección. Y para las más jóvenes es incluso peor, porque el útero todavía no ha madurado en su totalidad.

Una vez más lo escribo: hacer como que no existe, no desaparece el problema. Las mujeres estamos más expuestas al contagio de enfermedades de transmisión sexual, es real. Y lo estamos, gracias a muchas viejas ideas machistas sobre cómo debe ser la sexualidad, sobre lo que tienen permitido los hombres y lo que no tenemos permitido nosotras.

Es verdad también, que aún falta mucho camino que recorrer en materia de educación sexual de calidad. Gobiernos e instituciones no se han atrevido a enfrentarlo como lo que es: una prioridad para el desarrollo social y de salubridad en todo el mundo. Yo puedo enfrentar la responsabilidad que me toca como dueña de mi sexualidad, pero definitivamente ellos deben asumir la que implica que no estén haciendo su trabajo.

 

Necesitamos seguridad, frenar la inseguridad, frenar la explotación sexual. Comprender que todo esto es un círculo de violencia y que tiene consecuencias graves. Yo sólo quiero decir que la diferencia entre mi “feminazismo” y su machismo, es que lo mío, no es causa de muerte.

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

Magally Gallegos

Ninde

Noyola