Demostración a fuera de Trafalgar Square demandando no más recortes a los servicios públicos a mujeres de color, 20 de noviembre de 2016. Fuente: https://broadly.vice.com/en_us/article/sisters-uncut-anti-domestic-violence-protests-london

 

En el contexto del Brexit, cuando me enteré que David Cameron estaba considerado una ley para que las esposas de extranjeros demostraran en dos años el dominio del inglés o de lo contrario, podrían ser deportadas, sentí una profunda desesperación y miedo. Aunque la iniciativa con una inversión de £20 millones de libras iba encaminada a mujeres de origen musulmán, sabía que ello iría más allá, hacia nosotras, las extranjeras en general.  No hacía mucho que había vuelto de México después de haber hecho una campaña a mi favor (Mi estatus económico no les convenció para darme la visa de esposa); por eso, la propuesta de Cameron me tumbó a llorar sin consuelo. Mi inglés básico y sin recursos económicos para tener clases privadas o en un centro comunitario (en ese momento no sabía de las clases ISOL que dan en algunas organizaciones), me hicieron sentir que mi vida en este país no valía nada. Todo lo que había estudiado y hecho en México, en términos económicos, no me ayudaban para comenzar en este país. Entre lágrimas y deseos de volver a mi país, sólo miraba mi pasaporte con la visa donde me dan permiso de trabajar, pero no acceder a fondos públicos (en ese momento no sabía su importancia). Mi condición de sobrevivencia económica y migratoria me ha llevó a salir a las calles, a buscar un lugar donde luchar, un lugar donde llorar, un lugar donde volver a tener esperanza. Volví a movilizarme (como lo hacía en México) con el dolor a cuestas (cómo lo sigo haciendo), a involucrarme en procesos y movimientos de mujeres que están luchando por salvar sus/nuestras comunidades, sus/nuestros espacios, sus/nuestras vidas.

Como voluntaria y ahora parte de Latin American Women´s Aid, LAWA ( http://lawadv.org.uk/) me he sentido interpelada por historias similares a la mía: mujeres de origen latinoamericano, afrodescendientes y de minorías étnicas en Londres, estamos siendo golpeadas por la escasez de trabajo y las trabas migratorias para tomar decisiones personales y familiares. Mujeres profundamente deprimidas por la impotencia de ver como los sueños e ideas de un futuro mejor se han tornado en pesadilla para muchas que gritan en el silencio, sobre todo cuando la violencia doméstica es una epidemia en este país. Acá, las muertes de mujeres de “color” (cómo los británicos nos catalogan) en manos de sus parejas o exparejas, no dejan de engrosar estadísticas y portadas de periódicos amarillistas. Y como en México, la ley puede tardar o no llegar para las muertas.

Muchas de las mujeres que acompañamos, al decidir dejar a sus parejas violentas o salir de redes sociales abusivas para poner a salvo su vida junto a la de sus hijos, no pueden ir a lugares más seguros porque lo económico está en su contra. Al tener una visa de esposa que limita el acceso a los fondos públicos, sí en algún momento nuestras conciudadanas no tuvieran donde vivir, o sí vivieran exclusión laboral por no saber inglés, o sí no tuvieran dinero para comer o comprar un boleto de transporte, no existe ningún tipo de ayuda estatal para continuar la vida en este país. En casos extremos los hijos serían tomados por los servicios sociales, quienes les llevarían a otros espacios que consideren saludables, y la madre sería declarada en calidad de homeless... Esa es la realidad que muchas mujeres enfrentan en su día a día.

 

En organizaciones tan pequeñas como LAWA, a veces no nos damos abasto. No es tanto por el personal o las voluntarias que hacemos lo posible por acompañar a nuestras hermanas; es porque la población de mujeres latinoamericanas que están salvando su vida de morir por violencia doméstica ha incrementado y nuestro Refugio es muy pequeño. Aunque sabemos que contamos con el único Refugio para mujeres latinoamericanas, afrodescendientes y de minorías étnicas en Reino Unido y Europa, los recortes a servicios públicos nos están violentando también. Esta realidad nos lleva a luchar en varios frentes porque en otros espacios, donde se toman las decisiones, donde se reparten los recursos y las prioridades de mujeres a atender, no se reconocen las necesidades propias de las mujeres latinoamericanas.

Recién Theresa May anuncio que £20 millones de libras se destinarán a dar servicio en Refugios a mujeres que son sobrevivientes de violencia doméstica porque sabe que es una epidemia nacional. Pero gran parte de esos recursos irán a parar a organizaciones genéricas: aquellas grandes organizaciones que atienden a todo tipo de mujer, pero dan preferencia a mujeres blancas inglesas, y ahora con el tema de las refugiadas por la guerra, el foco es atenderles. Por eso, la coyuntura nos ha llevado a realizar planes de acción rápidos, para visibilizarnos y visibilizar la lucha de las hermanas que acompañamos, generar alianzas con otros colectivos de mujeres que también demandan lo mismo y que muestran un respeto y empatía por mujeres de origen latinoamericano.

Hemos encontrado un sentir compartido en un movimiento feminista “de la cuarta ola”: Sisters Uncut (https://www.facebook.com/sistersuncut/?fref=ts) son jóvenes mujeres que han resignificado el legado de las sufragistas radicales de primera década del siglo XX. El centro de sus campañas ha puesto énfasis en la inmoralidad de las políticas de austeridad al negarles a las mujeres en Reino Unido, sobre todo las de la clase trabajadora, migrantes y de color, los servicios públicos para su existencia. En otra entrega hablaré de ellas ampliamente y de su acompañamiento. En estos momentos de sobrevivencia, ellas nos cobijan y sabemos que, al salir a las calles, nos tienen presentes, gritan nuestras necesidades y comparten la información que saben de nosotras en sus pancartas de lucha.

£20 millones de libras nos van a salvar la vida a largo plazo sí nuestras voces no son escuchadas en los espacios donde se toman las decisiones de poder que afectan o benefician nuestro futuro. £20 millones de libras no son suficientes para comenzar una deuda histórica que este sistema neoliberal tiene con nosotras las mujeres; £20 millones de libras invertidas en tutores y espacios para aprender inglés no son suficientes sí a las mujeres extranjeras no se nos permite, a nuestro ritmo, involucrarnos en la comunidad respetando nuestra diferencia; ¡£20 millones de libras destinados a Refugios deben quintuplicarse! Deben ser acompañados con políticas que garanticen la permanencia a largo plazo de un bienestar para las mujeres y sus hijxs sobrevivientes de violencia doméstica, de guerra y de pobreza. Todas tenemos el derecho a vivir con lo mínimo de dignidad; ¡vivir con dignidad no es un privilegio! £20 millones de libras no son la respuesta, son el desafío y el reflejo de las concesiones que este gobierno piensa, merecemos. Pero hoy, nos encontramos de nueva cuenta en un momento histórico como mujeres. A lo largo del mundo mujeres que nos asumimos feministas, con todas las luces y sombras que pueda tener esa categoría, seguimos poniendo el corazón y dando más allá de lo que un sueldo nos puede dar porque sigue siendo primordial, lo que Angela Davis decía a nuestras black sisters hace unas décadas: El feminismo es la idea radical de que las personas son seres humanos. ¡Nuestras vidas importan!

 

      

 

Diversas manifestaciones demandando no a los recortes públicos a mujeres de color en Inglaterra. Fuente: http://www.sistersuncut.org/

 

 

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

Magally Gallegos

Ninde

Noyola