Mayra acaba de cumplir 18 años, es la menor de sus hermanas, recién entró a la universidad, quiere ser psicóloga.

 

Todas las mañanas sale de su casa, sola. A Mayra hay que enseñarle lo malo.

 

Hay que decirle que si va a salir muy temprano, antes de que salga el sol, debe avisar a alguien para que esté pendiente de que llegue a su destino. Si toma algún transporte deberá notificar cuál es el número de unidad, como luce el chofer, preguntarle si se siente segura.

 

También hay que recordarle que no use las faldas pequeñas que le gustan, porque a esa hora una nunca sabe a qué mañoso se va a encontrar. Tampoco que abuse de su escote porque luego la van a acusar de ser una mujer fácil.

 

Cuando llegue a la escuela - que será un gran alivio - hay que decirle que sus compañeros harán muchos esfuerzos para reducir la brecha de la desigualdad de género,  pero no será suficiente. Será difícil hacerse escuchar en clase, se encontrará con hombres y mujeres permeados por el machismo que intentarán callarla (De todas las formas posibles).

 

Luego habrá que esperar porque su pareja, no la trate mal, no la violente, habrá que decirle que deberá cuidarse de los focos rojos en las agresiones, que no debe dejar que el amor por alguien más esté por encima de su amor propio.

 

Hay que recordarle que el mundo allá afuera no es fácil que deberá sumarse a la batalla que libramos todas para colocarnos en lugares donde podemos ser nosotras mismas. Hay que enumerarle todos los peligros, todo lo que ha logrado la difícil batalla que realizamos cada día, para cuidarnos y defendernos.

 

Al final del día, volverá exhausta, cansada de todo lo que habrá tenido que sortear, ahí será el momento para abrazarle y decirle que pese al mal día, debe levantarse mañana por la mañana y hacer que este mundo siga girando, porque en este mundo ella es valiosa.

 

A Mayra como a muchas mujeres tenemos que enseñarles lo malo, lo que no deben olvidar, porque su contexto aún es resistente al respeto a las mujeres. A ella y a todas hay que reiterarles que debemos cuidarnos entre nosotras porque nadie está a salvo. Porque nos queremos vivas y felices.

 

Siempre será valioso que antes de la despedida digamos: Me avisas cuando llegues a tu casa… 

Autoras

Aureliana es una mujer que pasa sus días armando rompecabezas y buscándolos. Quiere resolver el mundo. Quiere eliminar cualquier tipo de jerarquía que esclavice.

Aureliana

Artista visual que escribe cuando el mundo de mierda se le viene encima.

Betza Violencia

Mujer, feminista, psicóloga clínica y psicodramatista en formación, busca en su trabajo la vinculación del Arte, herramienta que permite puentes entre la razón, la emoción, el mundo interno y el que puede ser exteriorizado en la creación humana. Actualmente trabaja en el Centro de Atención Psicológica, Arte y Consultoría como psicoterapeuta y en la creación de proyectos artísticos con enfoque terapéutico.

Eliza Tabares

(Estado de México, 1992) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Decimonónica. Apasionada. Feminista porque no hay otro modo de ser, otro modo de ser human@ y libre.

Estefania

Lidice Villanueva

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